Muchas veces se piensa que las personas quieren ser egoístas con uno, cuando te dan un consejo sobre lo que no debes hacer. Pero, la realidad es que siempre quieren nuestro bienestar.
Si nos detenemos a pensar cuantas veces nos han dicho: ¡ No te conviene! ¡es por tu bien! o ¡Mira más allá de tus narices! y nosotros seguimos siendo tercos y andando sin mirar hacía los lados.
Si bien, esas palabras nos retumban en nuestra conciencia y nos torturamos la mente y el alma cuando ya hemos METIDO LA PATA y viene la palabra ganadora ¡ Si ve, yo le dije! y comenzamos a retorcernos y a darnos "látigo" y decir ¿Por qué no escuche? ¿ Por qué no hice caso? ¡ Pero que idiota soy! Además de muchas otras más preguntas que surgen cuando nos torturamos a nosotros mismos (soldado advertido no muere en guerra).
Mejor dicho, todos los dichos salen en estas clase de situaciones cuando nuestra terquedad y ceguera se vuelve aguda. Sin embargo, no podemos evitar equivocarnos porque hace parte de nuestro manual de vida.
Lo importante es aprender de lo que hemos hecho y seguir adelante. ¡ah! y por supuesto anotarlo en libro de lecciones aprendidas y tener presente ¡ el que no oye consejos, no llega a viejo!
¡Un café sin tanta azúcar y dos galletas por favor!

No hay comentarios:
Publicar un comentario